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El futuro del tenis chileno tiene nombre y apellido: El ascenso imparable de Max Becerra y Facundo Henríquez
Con solo 15 y 13 años respectivamente, estos jóvenes talentos se han consolidado en el "Top 5" del ranking sudamericano, liderando el recambio generacional del deporte blanco en Chile.
El tenis chileno atraviesa un momento de expectación, y no solo por lo que sucede en el circuito ATP. En las categorías menores, dos nombres están acaparando todas las miradas: Max Becerra y Facundo Henríquez. Ambos adolescentes no solo comparten la pasión por la raqueta, sino que hoy ostentan el orgullo de ser los chilenos mejor ubicados en el escalafón regional de sus categorías.
Max Becerra: Potencia formada en el extranjero
Actualmente, Max se posiciona como el número 2 del ranking COSAT en la categoría de 16 años. Sus recientes actuaciones en la Gira Sudamericana, incluyendo una destacada victoria en el Asunción Bowl, confirman que su proyección no tiene techo. "A los diez años ya sabía que quería dedicarme a esto", confiesa el joven, quien busca emular la intensidad competitiva de referentes como Rafael Nadal.
Facundo Henríquez: El orgullo de Talca
Facundo se define como un jugador de ataque, con un estilo que privilegia el juego sobre el pique y las subidas a la red. Recientemente, su desempeño en la Copa Cosat en Brasil, donde avanzó a cuartos de final de forma invicta, ha ratificado su excelente presente. El sacrificio es parte de su rutina: viajes constantes y entrenamientos de alta intensidad marcan el día a día de una de las promesas más sólidas fuera de la Región Metropolitana.
Desafíos en el horizonte: Europa a la vista
Para ambos tenistas, el 2026 es un año clave. Tras una exitosa gira por Sudamérica, ambos se preparan para el gran salto: la gira europea de mediados de año. Este desafío les permitirá medirse con los mejores exponentes del mundo en su categoría, un paso fundamental para quienes aspiran a dar el salto al profesionalismo en el futuro.
Aunque mantienen los pies en la tierra, el objetivo es claro: seguir escalando puestos y demostrar que Chile sigue siendo una cantera inagotable de tenistas de élite.